lunes, 9 de marzo de 2009

Ahí estamos...


Ahí, ahí... Ahí estamos. Uno en el programa de más enjundia en la historia de la comedia televisiva: el Saturday Night Live ; y triunfando en el musical que más espectadores está atrayendo al teatro en Barcelona: Spamalot, el musical de Monty Python.
El otro, en la nueva apuesta de TVE, lo que los entendidos llaman un 'dramedy': Pelotas.
A juzgar por las poses y los caretos (que tienen tela...), nadie daría un duro por ellos. Pues bien, estos dos son los mejores actores cómicos de este país.

lunes, 2 de marzo de 2009

Solamente

¡¡¡Cabronazo, hijo puta, mariconaaazo, anda y que te den por el culo, desgraciao!!! (...creo que a él le hubiera gustado esta despedida).

martes, 24 de febrero de 2009

Si os lo perdisteis...

Gracias a una buena amiga, que ella ya sabe quién es (siempre había querido poner esto por escrito), desde hace un tiempo está disponible en YouTube el programa "La Navidad Mola". Dicen que las cosas se valoran mejor con el paso del tiempo (igualito que las hipotecas). A mí me ha gustado revisitar este trabajo y constatar que el enorme esfuerzo mereció la pena. Lo añado también aquí por si algún despistao se deja caer y le entran las ganas... Tengan en cuenta que este programa lo rodamos con un presupuesto equivalente al coeficiente intelectual de Farruquito. Y, a diferencia de Farruquito, no te deja mal cuerpo después de verlo pasar.







sábado, 14 de febrero de 2009

Siempre roto


Entre los viñetistas españoles, hay uno que nunca defrauda. ¿Cuándo le van a dar el Cervantes? ¿O el príncipe de Asturias? O que le regalen un coche, o algo por lo menos... ¡¡Honores para él, ya!!

jueves, 5 de febrero de 2009

Peep Show

No, lástima, no va de sexo. Bueno, tal vez un poco. Bueno, no, de hecho, buena parte de la serie gira alrededor de los problemas sexuales de sus protagonistas... 'Peep Show' es el nombre de una comedia británica (Channel 4) que arrancó en 2003 y que tiene ya en fase de preparación la sexta temporada (ole, sus cohone!). Básicamente, trata de las peripecias de dos compañeros de piso que rondan la treintena y que, como buenos personajes cómicos, son unos desgraciados. Sus protagonistas, David Mitchell y Robert Webb, cuentan con una larga (que no dilatada) trayectoria en series y programas cómicos de la tele inglesa. Combinan bien, como los huevos fritos con patatas. Aunque, claro, no a todo el mundo le gustan los huevos fritos con patatas, ¿no?... ¿O sí?
Una de las características más interesantes de la serie, es que está toda rodada a partir de "planos subjetivos" (como en 'Being John Malkovich'). El espectador ve lo que está viendo alguno de los personajes implicados en la escena. Éso, que ya de por sí es original (tratándose de una serie de televisión con cinco temporadas a cuestas), está combinado con voces en off de los dos protagonistas. Así, los creadores de la serie, Jesse Armstrong y Sam Bain, consiguen transmitir lo que ven y lo que piensan estos personajes. ¿Se imaginan, por ejemplo, poder oír lo que piensan los personajes de 'Escenas de Matrimonio'?... No, claro, es un mal ejemplo. En fin, si quieren ver algo, aquí les sugiero esta escena en la que Mark, uno de los dos tontainas, tiene una primera cita con la mujer por la que suspira... Una escena con sexo. Hágase.

domingo, 1 de febrero de 2009

Duros de verdad

Hay personas que, más que hacer humor, te lo escupen a la cara. No es que me guste que me escupan, pero hay algo magnético en su arte: ¿han oído hablar de la atracción del peligro? ¡Pues eso! Las admiro porque son capaces de convertir las verdades más dolorosas en sonrisas. Congeladas, sí, pero sonrisas. Son humoristas "gin-tónic": amargos, pero...
Uno de ellos hace ya tiempo que, desgraciadamente, estiró la pata: Lenny Bruce. En los años sesenta, en un ambiente social dominado por la represión y paranoia, la "justicia" de Estados Unidos trató de cerrar la boca al bueno de Lenny. ¿Por qué? Porque sus monólogos resultaban soeces y ofensivos. Y era cierto, soltaba muchos tacos. Como la mayor parte de sus congéneres. Pero, entre taco y taco, también soltaba verdades como puños. Y ésas, por lo visto, dolían a más de uno... Lenny murió en 1966. Y lo hizo como lo hacían entonces los grandes del espectáculo: de una sobredosis y tirado en un wáter.


Otro de los duros, también finado ya, fue Bill Hicks (¿por qué será que todos los duros la diñan demasiado pronto?). El 26 de febrero de 2009 se cumplirá el 15º aniversario de su muerte. 
En EE.UU hay programados diversos actos de homenaje. Incluso David Letterman emitió una actuación de Hicks en su programa el pasado viernes: una actuación grabada en 1993 y ¡no emitida hasta el 30 de enero de 2009! A veces, Letterman es tan mojigato... 
En España, homenajes, ninguno. ¿Pá qué? No lo conocía casi nadie. Pues, amigos, Bill Hicks fue un gran humorista. Era vitriolo puro. La rabia hecha humor. Y, siguiendo la estela de otros como Bruce, demostró que, a pesar de no estar ya en los sesenta, en Estados Unidos todavía había mucha represión y, sobre todo, paranoia. Él sabía dónde estaban las llagas, metía el dedo y urgaba hasta transformar la risa en miedo. Porque de eso se trataba, tanto en el caso de Lenny Bruce como de Bill Hicks: coger la ridiculez de esta vida y utilizarla como un espejo de las verdades más dolorosas... Y siempre habrá quien diga: "A mí, eso no me hace gracia". Bueno, tal vez esa incomodidad forme parte también del espectáculo. Porque, amigos, si la vida fuera de color de rosa, Bruce y Hicks no hubieran existido... Pero existieron.

miércoles, 28 de enero de 2009

La danza y la sonrisa

Por uno de esos avatares de la vida, me aficioné a la danza sin saber bailar. Y aunque sigo sin saber bailar, esa afición me permitió descubrir un mundo donde creía que no había sitio para el humor. Craso error (y digo 'craso' en el sentido de 'gordo', no en el de 'indisculpable'). Hay gente en ese mundillo que saben reírse de la danza y son capaces de convertirla en algo próximo, gracias a la sonrisa. Queda claro, pues, que no me refiero a los críticos... Una de las compañías de más prestigio en ese terreno son los Ballets de Trockadero. Básicamente, se trata de grupo de hombres se calza las puntas y se pone tutú. Hasta aquí, nada sorprendente: eso también lo hacía mi compañero de piso los días que no tomaba el Prozac. La diferencia está en que los miembros de esta compañía ejecutan la danza clásica con una técnica y una profesionalidad que ya querrían algunos bailarines que se las dan de "serios". Ejemplo: la Muerte del Cisne, versión Trockadero.



Pero no sólo están los Trockadero! No ha mucho descubrí a otro tipo que también es capaz de meclar, con sutilidad y elegancia, la danza y el humor. Se dedica a crear historias a partir de la relación entre bailarines y objetos "poco propicios al grácil movimiento de la danza". Hablando en plata: grúas y excavadoras. A mí, personalmente, me encanta la coreografía hecha a partir de dos personas durmiendo. Visiten su página: se llama Mitchell Rose.

martes, 20 de enero de 2009

Escatología

A veces se me ocurren unas cosas... Y luego me arrepiento. "¡No hace falta caer en la grosería para hacer gracia!", me digo a mí mismo. Sin embargo, no puedo evitarlo: la escatología me hace gracia. Y estoy convencido de no ser el único. Si no fuera así, no me explico cómo habríamos soportado ocho años de gobierno Aznar... Hay una gran tradición de humor escatológico en este país. Aunque, claro, eso no justifica nada. Las tradiciones a menudo son un "lastre", y en este caso, más... ¿Ven? ¡Ya he vuelto a hacerlo!

jueves, 8 de enero de 2009

Stan & Ollie

Stan Laurel y Oliver Hardy. Cuando era pequeño, en la tele, echaban películas suyas los fines de semana por la tarde. Ya no las ponen. Los programadores, siempre haciendo alarde de su inteligencia... Gracias a Dios -llámale Dios, llámale Youtube-, podemos recuperar muchos de sus mejores momentos gracias a internet. Hay varias cosas que aprender de ellos: su maravillosa percepción del ritmo en el gag, su capacidad para el slapstick, su precisión a la hora de definir personajes (Stan: "El elemento clave en la evolución de un personaje es muy sencillo: tiene que ser muy tonto"); y, sobre todo, lo buenos actores que eran. Porque reírse en pantalla y que no se te note el trabajo de interpretación, es de lo más difícil que hay. Y Stan era el mejor riéndose. El mejor. The best. El top of the pops.


martes, 6 de enero de 2009

Humor portugués

¿Qué quiere decir, en España, "vivir de espaldas" a algo? Básicamente: que no tenemos ni puñetera idea de lo que ocurre en Portugal. Y es una lástima. Porque allí hay una factoría de humoristas que, si no viviéramos de espaldas, les pasarían la mano por la cara a muchos de los que hay en nuestro país y que se las dan de modernos. Pero claro, al vivir de espaldas...
En fin, voy a hablarles de PRODUÇÔES FICTÍCIAS. Son una asociación de humoristas que se pusieron en marcha profesionalmente en 1996 y que, poco a poco, han colocado varios programas de humor entre lo más visto y oído de la radiotelevisión portuguesa. Y no en un solo canal. En varios.
Yo los descubrí hará cosa de un par de años, con un programa llamado "Gato Fedorento". Gente joven con ganas de reír y de hacer reír. Y lo lograban. Estas navidades, volví a Lisboa y me acerqué a la FNAC para comprar un DVD de su última creación "Os Contemporáneos". Es un programa de esquetches realizado con poco presupuesto y con mucho talento. Estaba oficialmente agotado... Por suerte, le dí pena a la dependienta del Corte Inglés y me sacó uno que tenía guardado en un cajón. Da gusto verlo. ¡Qué bonito sería que los españoles tuviéramos ojos en el cogote!
Por ejemplo, nuestros compañeros detectan que la palabra "piaçaba" está siendo sustituída por "piaçá". Ni cortos ni perezosos, montan una campaña para recuperar tan hermosa palabra: "piaçaba". (Por cierto, se refieren a la escobilla del wáter).